articuloana

30

ene

Cerrando un nuevo ciclo

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Qué paradoja, cerrando para empezar de nuevo, y sí, justo es el punto donde está la junta de gobierno a la que pertenezco como albacea general, miembro de su permanente, por cargo electo y delegada de la Agrupación de Cofradías, terminando esta legislatura donde el trabajo realizado es el mejor aval para su continuidad, para poner un punto y seguido, para que en los próximo 4 años se puedan seguir realizando todos esos proyectos que por su magnitud requieren de más tiempo, y poder cerrar los que se encuentran en pleno proceso de realización, (primer manto de capilla para Mª Stma. del Amor, vitrinas expositoras para nuestro tan anhelado museo y otros de gran importancia que empiezan a coger sus primeras formas). Y en este punto del recorrido aprovecho estas líneas para expresaros que después de doce años al frente de la abacería de nuestra querida cofradía, los cuatro primeros de albacea de procesión, donde también tuve que asumir los que les correspondían a la albacería general y los ocho restantes como albacea general, considero que a pesar de la profunda vocación que tiene en mí el cargo, toca cerrar esta etapa. El camino ha sido grato, hermoso y dignificante para el alma. He de confesar que cierro etapa adorando el trabajo que se realiza, cargo que me ha enseñado de mil y una maneras a ser cofrade, a querer y respetar nuestra cofradía; lo mucho o poco que sé, en su inmensa mayoría se lo debo a él. He trabajado, me he desvivido y luchado, con menor o mayor acierto, porque nunca llueve a gusto de todos, pero con la certeza de que di lo mejor de mí y es por ello y por la gran responsabilidad y dedicación casi plena que conlleva, la que hace que el desgaste sea grande y difícilmente sostenible en un tiempo prolongado y sin respiro. Por ello, y siguiendo las palabras paternales que siempre me dijeron que era más difícil y más loable saber cerrar etapas que mantenerlas abiertas por comodidad, o porque el propio ego no te deja ver más allá, creo que es el momento de mirar para atrás y sentirme satisfecha con la entrega, con el trabajo y con lo conseguido, que lo que llevaba dentro fue expuesto sin reservas, aunque ello no significa que haya sido lo acertado o no, pero al menos lo intenté con la mejor de las intenciones, sabiendo que para cambiar algo e intentarlo, hay que estar. Y al menos sé que he estado, estoy y estaré, que no quepa duda, porque aunque tenga aún muchas ilusiones y fuerzas creo que nada es bueno que perdure en la misma visión por demasiado tiempo. Hay que dar paso y doy paso para seguir creciendo todos y enfocar esas ilusiones y fuerzas en otros cometidos donde se me requiera, desde el único fin del servicio a nuestra cofradía; Caminos frescos. Siempre ha sido mi bandera porque así lo creo y así me lo han trasmitido y sobre todo, porque nadie es imprescindible y hace más de una década que llevo formando y enseñando, al igual que lo hicieran conmigo y siguen haciendo en otras áreas de la hermandad. Es primordial para aquel que quiere a su cofradía por encima de uno mismo enseñar lo que se sabe y dar paso, trasmitir la importancia de lo que significa ser cofrade del El Rico y dar a cada cosa su sitio sin perder la identidad de saber de dónde venimos, quiénes somos y a dónde vamos, consiguiendo una continuidad en los siglos, tan difícil como envidiada, que slo los hermanos con nuestro amor y ricos en bondad sabemos cuál es la fórmula para que eso sea nuestro gran valor. Nada cambia pero todo se trasforma para adaptarnos a los tiempos. Sumamos, pero no restamos, porque siempre hemos podido mirar para atrás con el mayor de los orgullos sabiendo que dentro de nuestro estilo marcado y señero no podemos conformarnos y ser inmovilistas, dentro de nuestro margen, eso sería cómodo y dejaría al descubierto el egocentrismo humano y así no, no me gusta ser. Por ello creo que llegó el momento de esos cofrades, de esos albaceas que hemos formado con la ayuda indiscutible de los que siempre han sobrevivido, siempre han estado a pesar de todo y nunca han fallado, siendo ejemplo vivo en todas las abacerías que han pasado en estas últimas décadas por esta corporación nazarena y donde mirar y seguir firmes. Ya sabéis: Jesús Frías y Fernando Ceballos, a los que aprovechando la ocasión doy las gracias y confieso mi profunda admiración y respeto por haberme trasmitido tanto, por formarnos a todos los que nos sentimos y sintieron en algún momentos , CIRINEOS DEL RICO Y Mª STMA DEL AMOR, y sabiendo que cuento con vuestro beneplácito, me retiro de la primera línea de la albacería para pasar a lo que dispongan de mí.

Aquellos que tuve a mi abrigo, a los que he tenido el honor de formar, conociendo su valía, compromiso y responsabilidad para tan bonita misión, para lo que necesiten estoy, lo sabéis, y solo os exijo una sola cosa y es que seáis mejor de lo que yo he sido, porque ese será mi mayor triunfo, el saber que cumplí con el cometido más difícil de todos los que conlleva el cargo que se me encomendó, a ser guardianes de la herencia, significado de la palabra albacea, a estar en guardia todos los días del año y trasmitirla de generación en generación, en pro de nuestros titulares y nuestra cofradía. Y como todo en la vida, las etapas se abren y se cierran para poder seguir abriendo otras, y que todo tenga la armonía necesaria.

Sería aburrido e interminable, ni tan siquiera mi memoria alcanzaría a recordar todo de estos últimos doce años de trabajo realizado, de los cambios, de lo recuperado y de lo nuevo, en definitiva, de lo vivido día a día desde mi área, que sin duda alguna, es de las de mayor volumen de trabajo y que personas requiere, pero no puedo dejar sin mencionar algunos que por únicos, singulares y emotivos, muchos de ellos por ser efemérides que se han celebrado en estos años, quedarán siempre en mi con el orgullo de haber sido albacea general en esos momentos históricos para nuestra cofradía. Porque no se puede negar que estos últimos doce años hemos vivido de todo, muchas de estas experiencias por primera vez, haciéndolas indescriptibles y únicas, otras íntimas con nuestros Sagrados Titulares, momentos mágicos para mis manos y los sentimientos bendecidos en la Misa del Romero. Nuestra hermandad ha experimentado un gran crecimiento en todos los campos y hemos acometidos retos muy anhelados, sumando a ellos dos sumamente importantes en nuestra historia: el 25 aniversario de la bendición de Mª Stma. del Amor, donde nuestra titular mariana entrara por primera vez en la Historia, en la Santa Iglesia Catedral, al igual que sucediera con nuestro nazareno en su 75 aniversario de bendición de la actual Imagen; exposiciones, exaltaciones, el primer libro en la historia de nuestra cofradía hasta la actualidad, la vinculación de nuestro Hermano Mayor honorario de Instituciones Penitenciarias, el aniversario de vinculación con el Cuerpo Nacional de Policía, el traslado de Nuestros Titulares portado por los internos de la prisión provincial de Málaga, para celebrar los 250 años de la concesión de la Real pragmática de liberación, sin olvidar mencionar el traslado que por primera vez llevaran las hermanas de la cofradía, haciendo de aquel traslado una noche de gran recuerdo sentimental para los que la vivimos y por lo cual trabajamos hasta verla hecha realidad. Sumar a todos estos esfuerzos la terminación de la candelería para el trono de Nuestra Señora y la realización de todas las túnicas de la corporación ampliando considerablemente el número y las tallas de las mismas.

También durante este periodo, llegamos a la celebración de los 25 años de la anunciación de nuestras salidas procesionales, tanto visualmente con sus carteles, como pregonándolos a través de nuestros hermanos elegidos o personas especialmente vinculadas a la misma, el año 2007 tuve el gran privilegio en pregonarlo, siendo la primera mujer de nuestra cofradía y la persona más joven, con 26 años. Al igual asumimos con mucha ilusión y también melancolía el cambio de ubicación del acto de liberación, pero con la certeza plena, de que la actual ubicación es sin duda la adecuada, tanto en su enclave, como en su significado. En el plano de conservación de nuestro patrimonio, han sido numerosas las intervenciones en ámbitos muy diferentes, por un lado, restauramos la imagen de nuestro Sagrado Titular cristífero, tanto la Imagen, como su mecanismo de liberación en dos ocasiones. También reformamos nuestra capilla de la iglesia de Santiago, lo que nos mantuvo fuera de la misma casi un año. Asumimos igualmente la reforma de nuestra casa hermandad para su mantenimiento y para acondicionarla a las nuevas tecnologías para poder así utilizar los medios informáticos adquiridos y crear una base de datos completa y ágil en todas las áreas, de todos los hermanos. Numerosas restauraciones en enseres, en limpieza de bordados y en los soportes de las tulipas de los arbotantes del trono del señor. Y la más actual, que es la que se está llevando a cabo en estos momentos en nuestra sede canónica, que hará cambiar aspectos importantes de nuestro día a día y de nuestra salida procesional, trasladándonos el pasado doce de diciembre a la iglesia de san Julián, sede de la agrupación de cofradías, situada en calle Nosquera. Otros acontecimientos destacados han sido: la Jornada Mundial de la Juventud, donde nuestra cofradía participó de una manera activa celebrando la tradicional bendición del romero, por primera vez en la historia fuera de la iglesia de Santiago, para pasadas dos semana después del Miércoles Santo, volver a estar en su trono procesional y salir de su casa hermandad para bendecir a todos los allí congregados al paso de la cruz de la juventud, a las puertas de nuestra casa hermandad. Otra Misa del Romero histórica para la corporación fue la del 75 Aniversario de Jesús El Rico, donde presidió por primera vez el altar mayor de nuestra sede canónica. Es sumable otro momento histórico, el que pudimos vivir en la mañana del Miércoles Santo del 2014, con la imposición de la Medalla de Oro al Mérito Policial a nuestra Sagrada Titular, Mª Santísima del Amor, en su trono procesional, siendo el acto en la Plaza de la Merced y recibiendo la visita de los altos cargos de la Policía Nacional, lo que conllevó un gran despliegue.

Entre todo hemos vivido todo tipo de inclemencias meteorológicas, tanto en rosarios de la aurora impidiendo la celebración del mismo externamente, como miércoles santos, donde la aparición de la lluvia trastocó el discurrir normal de la salida procesional en el año 2008, tras 20 años sin la aparición de la lluvia en nuestro gran día. Ello hizo que se suspendiera nuestra salida procesional y tuviéramos que acometer la razón más importante de nuestra estación de penitencia, liberar al penado con Jesús el Rico en sus andas de traslado. Y justo fue esa noche donde cogí el testigo de la encomendación más hermosa que jamás había soñado, ser la vestidora de Jesús el Rico hasta los días de hoy. Desde aquí quiero agradecer a quien me enseñó tan bonito oficio Ana Maqueda. Después de aquello, dos años más hemos tenido que torear con la lluvia y aunque lo viví con diferentes hermanos mayores, con los dos con los que he trabajado desde sus juntas de gobierno, sus acertadas determinaciones conjuntas con el jefe de procesión fueron las mismas: ir a liberar al elegido por nuestro Nazareno acompañado de su Madre y todos sus hijos, para cumplir con nuestra ineludible cita que nos proporciona el mayor sentido procesional, para los hermanos de esta corporación, para volver por el camino más corto y sin perder la compostura. Sé que me dejo muchas cosas extraordinarias y no tan extraordinarias sin nombrar, más las establecidas por nuestros estatutos (misas de los patronos de nuestros hermanos honorarios, rosarios de la aurora, besamanos de Mª Stma. del Amor, triduos, pregones de montajes espectaculares, imposiciones de medallas a los nuevos hermanos, altares de insignias, salidas procesionales, traslados de ida y de vuelta (que también se vuelve), lutos de Nuestra Señora, domingos de resurrección procesionando corporativamente, bendiciones de romero, adoración de la Santa Cruz a través de nuestro Lignum Crucis, misas de difuntos, y también después de 32 años el cambio de director espiritual de la cofradía y párroco de Santiago, cruces de mayo, convivencias, ferias, veladillas de la victoria, hasta partidos de baloncesto, y tantas y tantas horas de limpieza, preparativos, montajes, desmontajes, entregas de túnicas, mudanzas, organización, anécdotas y también discusiones que nos hacen crecer, pero sobre todo horas de servicio desinteresado por nuestra cofradía y nuestros Sagrados Titulares de todos y cada uno de mis diferentes albaceas que a lo largo de estos años han pasado por la misma, a todos y cada uno de ellos os doy las gracias, con el corazón abierto, porque todos fuimos a la misma mecida en cada momento que nos tocó vivir, fuera la que fuera y su tiempo, con vosotros todo fue más fácil. Y ya para acabar por que no podía ser de otra manera, dar mi más sentida enhorabuena a nuestro Hermano Mayor, Antonio Martínez, por su entrega, trabajo encomiable, implicación, talante y buen saber hacer cofrade, dando buena nota de la gran formación que tiene para desempeñar el cargo, por su apoyo y cariño sin antecedentes a la albacería, dando ejemplo con su día a día y dándole el lugar que ocupa ni más ni menos que el que le corresponde, tanto por la gran responsabilidad como por los cometidos que desempeña la misma. Él confió en nosotros y nosotros confiamos en él, y pasados estos 4 años no me queda más que decirle en mi nombre y en la de todos nuestros albaceas, que cumpliste con tu palabra y lo refrendaste con tus actos. Las abacerías son los corazones de las cofradías y sin corazones fuertes no hay cuerpos sanos. Igualmente dar las gracias a todos los que en estas andanzas me apoyasteis, y a los que no lo hicieron gracias igualmente, porque de todos pude aprender algo. Sigamos trabajando, es la base de todo, sigamos equivocándonos para aprender y sigamos acertando para hacer más grande lo que ya es grande por herencia, nuestra inigualable cofradía, rogando a nuestros Sagrados Titulares que nos den la lucidez necesaria para ver el camino.

Y ya sin más, y como dijera un destacable malagueño, me voy porque ya comienza la segunda parte del partido cofrade de mi vida.

Ana Belén Rodriguez Martín

Albacea General

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Escrito por Cofradia El Rico|Blog de Albacería|0 comentarios

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